lunes, 2 de septiembre de 2013
Y te
guardo, noche a noche, a veces entre mis manos y el corazón, a veces
entre mi almohada y mi conciencia, te guardo un pedazo de piel, un
latido, una lagrima. Te guardo en mis labios, en mi lengua. Te guardo
para que no te me vayas, para que no me olvides. Te guardo para sentirme
completa, para poder dormir. Te aprisiono entre costillas y columna. Entre las oraciones que digo y las
velas que enciendo. Te guardo en las lineas que escribo, en las locuras
que pienso. Te estoy guardado amor… en un suspiro, en un guiño, ahora.
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