-No tengo nada para ofrecer, dijiste.
Me calle.
-Yo tampoco, pero tengo mucho que perder, dije.
Y al momento de mirarte a los ojos supe que asi perdiese la vida valia la pena por un segundo de tu amor.
Fundi mi beso en vos y me olvide del hecho que ya estaba perdiendo desde aquel instante frente a tus ojos cafe.
Sonreiste, y se me callo el mundo, sentí que el hombre frente a mi no era aquel simple mortal que alguna vez habria visto caminar por el colegio como si se llevase el mundo por delante, NO! Era más que eso,era casi como un dios a los ojos de mi corazon.
El día que te fuiste no miraste para atras, no volteaste hacia mi.
-Me tengo que ir, dijiste.
No respondi.
-Nos vemos, dije.
Me besaste en la frente y seguiste tu camino.
Y al momento de verte partir supe que habia perdido la vida pero que habia valido cada segundo de tu amor. Y fundi ese ultimo beso en mi para llevarlo siempre en el interior. Perdi otra vez, me dije.
Ya no tengo a ese hombre delante mio, a ese dios de ojos cafe y sonrisa que cada tanto me sigue desarmando el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario